El Voyerista
Por Alfredo Guzmán
Para ilustrar nuestra ignorancia
La euforia era tan grande que la sonrisa indicaba algo más que las palabras. La actitud festiva del gobernador del estado de Guerrero, me contagió, pero me avergonzó. Ángel Heladio Aguirre Rivero estaba loco de contento, festejando que la Federación había otorgado el mayor presupuesto, al estado de Guerrero, que a ninguna otro estado de la República.
El apoyo al que el gobernador del estado de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, es un apoyo a la vergüenza, a la pena, al dolor. Y lamentablemente, éste se concretará, para que quienes han estado haciendo negocios con las remodelaciones de los espacios públicos, lo sigan haciendo sin vergüenza, sin dolor, quitados de la pena.
Y adelanto un dato. Se menciona, porque no hay nada que lo confirme que el presupuesto de remodelación, si a eso se le puede llamar así, de la plaza central de Chilpancingo, se presupuestó en 25 millones de pesos. Subió a 70 millones de pesos. A eso se le llama desvergüenza, no hay más.
En un evento privado, en donde sólo ingresan los medios informativos afines, pero a dónde llegaron mis ojos, por interpósita persona, como ha ocurrido desde que inició este gobierno del estado de Guerrero, sucedió que el gobernador del estado de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero informó que la federación hará entrega al gobierno estatal, para que se canalicen obras en los municipios de Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo por 99 millones, 26 y 23 respectivamente.
Claro, que el dinero no llegará a los ayuntamientos como lo sugiere el gobierno federal, sino que será el gobierno del estado y sus empresas afines, quienes tendrán la obligación de realizar acciones que permitan prevenir el delito. O sea que el diezmo, la compra de material y la realización de obras con el respectivo pago de quienes lo hagan a quienes usted supone, seguirán como hasta ahora. Sin novedad.
Y esas obras son las relacionadas con la recuperación de espacios públicos, rehabilitación de parques y jardines, es decir, lo único que ha venido haciendo el gobierno del estado de Guerrero y que pingües ganancias les ha otorgado.
Y si el gobierno federal supiera que con las acciones que se propone, sólo alimenta los negocios de una familia que no se cansa de vender cuentitas de vidrio a la sociedad guerrerense con sus remodelaciones, en vez de acciones que impacten socialmente. En fin, pedirle peras al olmo, es complicado.
Y el negocio familiar y de los amigos viento en popa.
No estamos en contra de la recuperación de espacios públicos. Lo que estamos en contra es en la simulación. Y en el engaño que inicia con una remodelación y que se concreta con la elevación de presupuestos, como ha ocurrido en todas las remodelaciones que el gobierno del estado ha hecho, principalmente en parques y jardines o plazas como la de la capital del estado, donde destruyeron toda la plaza, sin que fuera necesario hacerlo, pues las condiciones en que se encontraba y las que estará ahora, son las mismas, por no decir mejores.
No se trata de simular con obras de relumbrón, cuando las condiciones de las obras, son buenas. El zócalo capitalino, sus pisos estaban bien, que es la principal obra que ahora realiza el gobierno del estado con un presupuesto de 25 millones, que ya indica, un presupuesto inflado, ahora se sabe, sin que haya explicación alguna, que subirá a 70 millones de pesos. De ese tamaño es la desvergüenza. Destruir obras buenas, que simulen cambios, es un hurto. Ni modos. Gracias, comentarios; subalterno1234@hotmail.com Y voyer54@yahoo.com.mx
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