Exigen la reubicación y reconstrucción de casas, y la indemnización de parcelas
Marchan damnificados de 3 regiones en la capital en demanda de ayuda
Afectados por la tormenta tropical Manuel de las regiones Tierra Caliente, La Montaña y zona Centro marcharon en reclamo de la reubicación, construcción de viviendas e indemnización de sus parcelas perdidas por las lluvias de septiembre pasado.
La convocatoria a protestar lo hizo el Consejo de Organizaciones del Estado de Guerrero AC (Cosmac), que integran personas de varios sectores sociales, que se declararon observadores de los recursos anunciados para la reconstrucción de Guerrero, más de 67 mil millones de pesos de 2014 a 2018. El contingente de la marcha, integrado por unas 150 personas, salió de la alameda Granados Maldonado hasta Casa Guerrero, donde exigieron una audiencia con el gobernador Ángel Aguirre Rivero.
Entre los inconformes había habitantes de Tlacoapa, Ahuacotzingo, Zitlala, de las colonias que bordean el río Huacapa, y que todavía muchos de ellos, viven, refugiados, en el auditorio del Indej, algunos miembros de la Coordinadora de Colonias Afectadas del Río Huacapa, para exigir lo que hace casi siete meses les prometieron: casas, reubicación, despensas, empleo y parcelas.
Antes de llegar a Casa Guerrero, el contingente de marchistas hizo una parada en las instalaciones del DIF Guerrero; Iván Galíndez Díaz, líder de la Cosmac, dijo que se detenían porque es la dependencia que presenta como la que atiende las demandas más sensibles del pueblo, y que a casi siete meses de la contingencia su función estaba desdibujada.
“¡De norte a sur, de este a oeste, los damnificados están presentes!”, “¡Solución, solución, viviendas y reubicación!”, gritaban en Casa Guerrero el pedir que el gobernador los atendiera, porque esperaban conseguir una mesa en la estuvieran además todos los delegados federales, que tienen intervención directa a los recursos presupuestados.
Galindez Díaz denunció que la obras anunciadas por el presidente Enrique Peña Nieto son simplemente obras ostentosas, de relumbrón que no activan la economía del estado como anunciaron, y sobre todo con las que no se observa la ayuda para los afectados.
En la marcha estaba Patricia Colín Martínez, quien vivía en el colonia Amelitos, y ahora está en el Indej, y que el 26 diciembre pasado, en el refugio, reprochó que el gobierno municipal quisiera desalojarlas del lugar sin asignarles una vivienda: “eso no fue lo que nos prometió Mario Moreno, nos dijo que tendríamos techo y comida calientita, que no nos preocupáramos, que eso no nos iba a faltar”.
En todas las protestas, como la de hoy, participa, porque desde entonces, la promesa de reubicarla y asignarle una casa, quedó en eso, promesa.
Quirino Malovar López, del poblado de Mezcala, Eduardo Neri, que también estaba en el contingente, informó que al menos 180 casas resultaron con pérdida total en su pueblo, o sea más de 230 familias afectadas.
Culpó del incidente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE): “el personal abrió las compuertas de la presa El Caracol, lo que provocó que subiera el nivel del Río Balsas. Apenas el pasado 10 de marzo, hizo acto de presencia la aseguradora que envió la CFE, supuestamente para hacer el censo de las casas dañadas”.
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